Ansiedad

Aunque la ansiedad es un mecanismo de defensa natural que tenemos las personas para afrontar situaciones de riesgo, amenaza o adaptación, y por tanto sano y necesario, en muchas ocasiones nos afecta de forma desmesurada, limitándonos y haciéndonos sentir mal e incluso afectando nuestra salud.

La ansiedad se puede traducir en nerviosismo, irritabilidad, sensación de presión en el pecho o estómago, dificultad para dormir, sensación de debilidad, miedos, imposibilidad de pensar o concentrarnos en algo, etc…

Por otra parte puede deberse a un acontecimiento puntual que la desencadena o bien puede ser algo constante en la vida de la persona tanto a la hora de lidiar con las obligaciones o situaciones cotidianas como para su vida social. En todos los casos el tratamiento psicológico ayuda a eliminar el síntoma como a elaborar el problema que lo ha originado.