Gestión emocional

Hay muchos tipos de inteligencias, hasta hace muy poco sólo tenía importancia la que considerábamos como “la intelectual”, pero multitud de estudios han demostrado que esta inteligencia no predice en absoluto el éxito personal o profesional de las personas.

La que sí lo hace en cambio es la Inteligencia Emocional, ésta es la que guía nuestro comportamiento cotidiano, nos ayuda a relacionarnos, a gestionar nuestras emociones y el estrés, a definir nuestros objetivos y a tomar decisiones acertadas que nos conducirán hasta ellos, en definitiva la que nos acerca al bienestar en general.

Se puede mejorar la gestión emocional a través de la terapia, gracias a ella conseguiremos aplicar estrategias de resolución para situaciones complejas:

  • Reconociendo nuestros sentimientos y los de los demás,
  • Aprenderemos a expresar nuestros sentimientos de manera asertiva.
  • Aprenderemos a gestionar emociones como la rabia o la tristeza, sin permitir que nos dominen, y nos hagan realizan acciones que luego generan arrepentimiento.
  • No nos ofenderemos con facilidad, adquiriremos tolerancia y perspectiva de negociación
  • Sabremos despersonalizar los acontecimientos y aprenderemos a relativizarlos.
  • Seremos más conscientes de nosotros mismo y nuestro momento vital.
  • Conoceremos nuestras debilidades y fortalezas; y aprenderemos a gestionarlas.
  • Podremos reconocer y diferenciar lo que nos aporta bienestar y calma a largo plazo, de lo que nos trae malestar.

La inteligencia Emocional también es un factor importante para conseguir la excelencia profesional.